REFLEXIONES FUNDAMENTALES
1. Creemos que estamos llamados a formar una comunidad apostólica y fraterna de religiosos.
2. En comunión fiel con Jesucristo, en comunión unos con otros y con toda la humanidad, nos comprometemos a hacer crecer continuamente el Reino de Dios en nosotros mismos, en nuestra comunidad, en la Iglesia y en el mundo en que vivimos.
3. Como Congregación nos dedicamos principalmente a la educación y a la formación cristianas, permaneciendo abiertos a los signos de los tiempos y al Espíritu que sopla donde quiere.
4. Nos preocupamos particularmente de las personas y grupos a los que Jesucristo dedicó especial atención.
5. Nos llamamos hermanos y deseamos sinceramente serlo unos de otros y de toda la humanidad, tanto recibiendo como dando amor.
6. María es nuestra fuente de inspiración y nuestra Patrona.